Grados filosóficos en el rito Escoces

Podríamos, señalar en relación con este asunto, que la Francmasonería se ha distinguido siempre por el fiel cumplimiento del rito, hasta el extremo, de que éste constituye el ingrediente que más la caracteriza ante el mundo profano, porque es sin lugar a dudas, el lenguaje que permite comprender y profundizar su finalidad, de manera que si el Rito y las Ceremonias “no nos ponen en el camino de una verdadera superación espiritual, si sólo se reducen a movimientos mecánicos y a hombres que creen que la masonería es medallas y mandiles, entonces no estarían cumpliendo sus fines”.

Es Escocés, porque el Rito de Perfección de donde procede fue llevado a principios del siglo XVIII a Francia, donde fue establecido, por el Francmasón Ramsay. Por otro lado también se dice que es Escocés, porque fue creado del Rito Inglés Primitivo por E. Ashmole (1665) y después de adaptado por el Rito de Perfección, fue llevado a principios del siglo XVIII a América por E. Morín; y a Francia, donde fue constituido por el escocés barón Ramsay.

Es Antiguo, porque aun cuando su formación sea reciente, sus doctrinas son muy antiguas, tan antiguas que se pierden en la noche de los tiempos y provienen de diferentes tradiciones.

 

Aceptado, porque debe serlo por todos los masones auténticos que con sus actitudes y trabajos buscan el triunfo de la Libertad, de la Igualdad y de la Fraternidad, porque este no es sino el desarrollo de los principios contenidos en estas tres palabras. Más allá de legitimidades vacías, el verdadero trabajo es la carta de presentación del que los practica.

Se han atribuido los orígenes del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, aún cuando inciertos, al Rito de Perfección, basado en los principios fundamentales de la Francmasonería.

La idea del escocismo fue por primera vez expuesta públicamente en el año 1737 en un discurso pronunciado en Paris por Miguel Andreas Ramsay. Parece que después de este discurso los grados escoceses han aparecido numerosamente en las logias francesas. Estos grados no eran uniformes, ni tenían los mismos números, ni nombres en las diferentes logias.

 

En el, Libro Negro de la Francmasonería, su autor el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, nos traslada hasta el año 1786, como fecha en que aparece el R.:E.:A.:A.: en Francia y organizado tiempo después en Escocia en el año 1846. El mismo autor expresa que “se distinguen tres variantes en este Rito, el Rito Escocés Filosófico de dieciocho  grados; el Rito Escocés con veinticinco grados y el, E.:A.:A.: con treinta y tres grados, siendo este último el mas generalizado”.

Considerándose fieles a las antiguas tradiciones, unos masones se autodenominaron ANTIGUOS y los innovadores de la nueva Gran Logia fueron llamados ACEPTADOS. Cuando cesó este cisma y se logró la paz del hogar, el Rito fue denominado RITO ESCOCES ANTIGUO Y ACEPTADO”.

 

Sobre este particular, coincide Jaime Ayala Ponce, Gran Inspector de la Orden y Muy Respetable Maestro de la Orden Masónica Mexicana, y Cronista de la Masonería Mexicana, cuando en su obra Introducción a la Francmasonería, Tomo II, nos dice que “el Rito de Perfección en 25 grados, en París, creó en el año 1756, el Capítulo de Emperadores de Oriente y de Occidente.

Dicho Cuerpo, en 1761, expidió al judío Esteban Morín, una patente autorizándolo a propagar en América el Rito de Perfección, para lo cual le daba muy amplias facultades para conceder grados de la Perfecta Masonería, nombrar Inspectores, constituir logias, etc.

En relación con la posibilidad de que el R.:E.:A.:A.: haya nacido de la voluntad o patrocinado por Federico II en Prusia, aún existen muchas dudas e incluso algunos autores niegan esta posibilidad, y es así como Findel en la Historia de la Masonería (1862) nos indica lo siguiente: “Esta aseveración es completamente inexacta, porque está probado que el Rey Federico de Prusia desde el año 1774 hasta su muerte, no se ocupó de nada que tuviese relación con la Francmasonería, y que en la fecha asignada a la fundación del Rito Escocés (1°de Mayo de 1786), este Príncipe se encontraba moribundo y absolutamente incapaz de tomar sobre si ninguna clase de trabajo, siendo por otra parte, enemigo declarado de los altos grados, los que consideraba funestos a la Masonería, no sabiéndose que hubiese existido en Prusia ningún Supremo Consejo del Grado 33°, en cuyo reino anteriormente al año 1786, había sido en su mayor parte abandonado el Rito de la Perfección”.

La Masonería Capitular es conocida y analizada por muchos autores bajo dos aspectos o series fundamentales; la primera la constituye la llamada Masonería de Perfección, que va desde el grado 4° (Maestro Secreto) hasta el grado 14° (Perfecto y Sublime Masón ) y un segundo conjunto o serie, cuya denominación es la de Masonería Capitular propiamente dicha, constituida por los grados 15° ( Caballero de Oriente o de la Espada ) hasta el 18° (Soberano Príncipe Rosacruz ).

 

Los Cuerpos que la constituyen reciben el titulo de Soberanos Capítulos Rosacruz y son autónomos en cuanto a la realización de sus actividades masónicas. Según la tradición, los Capítulos provienen de los trabajos que realizaban quienes dedicaban su tiempo a la construcción del Templo de Salomón, en cuyos subterráneos se reunían diariamente los maestros de la obra, en una amplia Cámara Central, con el propósito de planificar los trabajos que deberían realizar al día siguiente. Esas asambleas o reuniones constituían un autentico Capitulo.

Para llegar hasta este lugar de reunión o Cámara tan secreta era necesario pasar antes por otras, llenas de pruebas, tal como sucede en el Simbolismo, en el que para llegar a la Cámara del Medio, se hace necesario transitar y conocer primero la Cámara de Reflexiones y la Logia de San Juan.

 

Es la continuación de la instrucción del Hermano Capitular, para ilustrarlo, hacerlo un iluminado, pues la filosofía actúa en los seres inteligentes y estudiados, como un poderoso foco de luz que ilumina el pensamiento.

Se compone de todos los Ilustres Consejos Kadosh y sus Cámaras Subalternas, desde el grado 19° hasta el grado 30°, ambos inclusive. Estos grados son conferidos por las Cámaras respectivas a los hermanos que comprueben haber recibido regularmente los grados comprendidos en el Orden Perfecto o Capitular.

La Masonería Administrativa está comprendida, en los grados 31°, 32° y 33° y la organiza y dirige el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33°, el cual es un Cuerpo autónomo que mantiene la autoridad sobre los Soberanos Capítulos Rosacruz. y los Consejos Kadosh. De este Supremo Consejo, depende el Tribunal de Grandes Inquisidores Comendadores integrado por los hermanos que poseen los grados 31° y 32°. De igual manera, el Soberano Gran Consistorio, integrado por los hermanos con grados 31° y 32°.

Para pasar del grado 30° al 31° se requiere que el candidato sea miembro activode un Consejo Kadosh, durante un tiempo mínimo establecido, de manera consecutiva, a partir de la fecha en que recibió el grado 30°. Del grado 31° al grado 32° es el mismo requisito anterior, en cuanto al tiempo y actividad en un Consejo Kadosh.

El Grado 33°, es último del R.: E.: A.: A.: y quien lo posee recibe el titulo de Soberano Gran Inspector General. Su misión principal, como lo expresa A. Gallantin Mackey, “es enseñar e ilustrar a la Hermandad y conservar la armonía, unión y amor fraterna entre sus miembros y mantener la regularidad de los trabajos en cada grado, cuidando de su debida observancia; ocuparse de que se observen los dogmas, doctrinas, constituciones, estatutos y reglamentos, cuidando que la Orden guarde estos últimos debidamente, preservándolos y defendiéndolos en todas ocasiones y por último, deben ocuparse en trabajos de paz y caridad”.